
Hace ya dos años, publiqué un post sobre el Espíritu de la Navidad y un ritual de invocación para el Solsticio.
Tras haber hecho una limpieza de la casa y de nosotros mismos podemos concentrarnos en este ritual.
El ritual que propongo está basado en el perdón.
Es muy importante perdonarnos primero a nosotros mismos por no haber respondido al ideal de cómo deberíamos ser. Cuando nos perdonamos por nuestros errores, nuestro auto aceptación y nuestro auto perdón se extiende a otros. Perdonar implica desprenderse del dolor, el resentimiento, la ira y el deseo de venganza o represalia. El acto de perdonar es una de las partes más importantes de la celebración del Espíritu de Navidad, pues significa un compromiso personal, la profunda certeza de que hacemos y pensamos lo correcto. Relacionando esta idea con el Tarot, la crisis que implica no perdornarse y poder hacerlo se encuentra inserto en el 8 de espadas y objetivizar el error, la responsabilidad y evitar la ira y la represalia se encuentra en nuestro preciado y mal temido Ermitaño.
Esta tarea tiene un carácter individual y debe realizarse en la tranquilidad del hogar, sin nada que nos interrumpa.
Nos sentaremos con lápiz y papel, se invita a quemar incienso. En ese instante hacemos una revisión del año que está por terminar, damos gracias por todo lo bueno que recibimos y observamos todo lo aprendido a través del error y el dolor.
-Comienzo a escribir todas las metas materiales o espirituales alcanzadas y las no logradas, esto lo hago sin sentimientos de culpa o reproche.
-Continuando con el Ritual de Invocación Del Espíritu de la Navidad haremos una lista de cada una de las personas ofendidas y que nos ofendieron, haciendo una breve visualización de ella y de la situación que hemos compartido y según sea el caso, perdonamos o pedimos perdón, sintiendo que somos guiados por una fuerza interior, bajo el influjo de una llama de una vela morada.
En el Ritual de Invocación Del Espíritu de la Navidad comienzas sintiendo que te perdonas, antes que a nadie, a ti mismo, admitimos la responsabilidad de corregir las equivocaciones del pasado como un primer paso hacia un sendero de luz; que cada error fue una lección de vida para crecer como ser humano, y nos aceptamos tal como somos.
-Al terminar quemaremos con fuego Liberador la lista, soltaremos las cenizas al viento y estaremos internamente listos para hacer nuestras peticiones al Espíritu de Navidad.
Al perdonar nos desprendemos de las ataduras del pasado; nos liberamos de preocupaciones, problemas y creencias negativas sobre el propio yo.
-Se escribe una carta o petición que incluya tus deseos. Existe un modelo de carta que os dejo que podéis seguir. No lo reproduzco porque prefiero siempre tener presente una versión laica de cada ritual. Esta carta se guarda como se hace con las peticiones que se realizan en San Juan, para consultarla y tachar ese deseo que se ha cumplido.















































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