Como parte de la conversación que iniciábamos estos días sobre el Karma, debatíamos en el último post sobre lo que uno es y su objetivo y su evolución o no. Hay personas que no pasan del Carro, comenté. ¿Eso es algo negativo? No soy yo quien sepa si es mejor saber o no, cuestión tan debatida como la del libre albedrío y sometida a diversas opiniones todas ellas enriquecedoras. En cualquier caso, el Tarot está pensado y construido como una secuencia de actos, virtudes, obstáculos y logros numerales, ascendentes. Lo que me lleva a traer de nuevo varias ideas que ya se publicaron hará unos dos años en este blog.
Si decidíamos optar por la división en tres grupos de siete, dejando al margen de todos ellos el Loco, y siguiendo principalmente las directrices que Arther Edward Waite impuso como novedad en el Tarot en 1910 (cambiar la Fuerza con la Justicia, esto es, adjudicando el número VIII a la primera y el XI a la segunda, además de ser el pionero junto a Pamela Colman Smith en pintar los arcanos menores), nos encontramos con las siguientes secuencias:
Vamos a tratar tres arcanos que han sido objeto de preguntas porque no queda claro su sentido, si deben ser considerados positivos, negativos o variables, neutros. Me refiero al Papa o Sumo Sacerdote, el Ermitaño y el Diablo.
El Papa, mediador, puente, ideal, nombre que para muchos no debe utilizarse, viene como representación tras el mundo natural y la sociedad, es un arquetipo que representa la educación y la tradición, indica la tradición intelectual de la sociedad a que pertenence la persona y la educación que ha recibido dentro de la tradición. Es compañero masculino del Emperador, ambos son padres que guían a sus hijos, representantes del Poder terrenal el primero, del espiritual el segundo.
Puesto que se relaciona con un estado de madurez y experiencia en la vida, siempre alude a buenos consejos, un guía, el padre, el abuelo, el maestro. Detenta conocimiento que desea trasmitir, representa un poder intermediario y tiene un sentido pacificador. Indica siemrpe la promesa de un mejor porvenir, sin obviar su lado oscuro, que lo tiene como todos los arcanos, puesto que debe representar todos los arquetipos posibles, no hay buen consejero sin el malo, el pacificador sin el hipócrita, el que media para arreglar un conflicto del que disfruta haciendo que se produzcan.
Salud estable, buena mentalidad, sentimientos de altruismo, entidad moral, progreso en el trabajo, perspectivas buenas económicas. Carta pasiva.
Recordemos los planos en que J.A Portela divide cada arcano, respecto al Papa:
Representa a quien sabe la verdad. La Papisa acumula conocimiento y el Papa lo transmite, conoce los misterios profundos de la existencia. Como representación de la autoridad religiosa, detentadora del poder celestial, se considera superior a quien detenta poder terrenal, real o político (emperador), así su cualidad, la intuición o facultad de conocer sin establecer procesos reflexivos, es superior a la razón. El Maestro Interior.
Espiritual
El transmisor dela sabiduría verdadera, de los principios espirituales. La comprensión intuitiva de una realidad después de haber agotado por completo la vía del análisis reflexivo.
Psíquico
La actitud ética, el retorno a las fuentes tradicionales.
Material
Situación complicada, ya querepresenta el instante de la pérdida del equilibrio y el orden controlados por el emperador. Búsqueda de un tercero, perito o especialista en la materia que nos preocupa.
Negativo
Persona estrecha de miras, apegada al dogma, represivo, intolerantes,amoral, corrupto.
El Ermitaño, crisis, tránsito y sabiduría, indica que en ocasiones no encontramos el guía que nos hace falta en el exterior (Papa) sino que lo encontramos en nuestra propia psique. Indica una transición, mediante la meditación, un periodo temporal acotado en que el sujero se aparta del mundo, que no de la humanidad, para encontrar el camino en su interior. Desposeído de riqueza, apartado del exterior, puede encontrar su verdadero iter y saber qué pasos ha de dar. Muchos de vosotros lo tenéis asignado a la soledad, soltería, frialdad… No estáis mal encaminados pero el Ermitaño es mucho más. Portador de una sabiduría acumulada en los años, realiza un ejercicio auténtico de introspección que si llega a hacerse adecuadamente, llegará a las profundidades de su ser, conocerá sus propios mecanismos y la vida será más rica espiritualmente. Un guía, consejero, quien nos quita las tonterías, nos desprende de la materia, un amor puro, un hombre bueno. El Ermitaño indica austeridad, en la economía, en lo material, quizás soledad, pero temporal, para alcanzar una mejoría final. Es temporal, tiene efectos de medios a largos pero pasa. Indica estudios e investigaciones, sabiduría y experiencia vital. Filósofo, pensador.
Amor puro, falta de erotismo, resultados profesionales que se verán con el esfuerzo del que persevera, momento económico frugal, meditación en la acción. Carta Pasiva.


El Diablo, pasión y creatividad, es receptor de un poder que en manos de quienes no están preparados puede traer aniquilación.
¿Por qué el Diablo aparece tan tarde? ¿Qué puede significar esta caída tras el equilibrio que trae la Templanza?
En su intuición y visión del Tarot, Waite hace un lado perverso, un reverso de los Enamorados, de modo que trata los dos 6 como caras de la misma moneda.
De la misma manera que Dante atraviesa en primer lugar el Infierno para después pasar por el Purgatorio en su viaje al Paraíso, el Daiblo es pintado como el verdadero héroe del Paraíso perdido.
El poder de la materia y su preocupación por sus manifestaciones (dinero, éxito, gloria, sexo) nos hace perder cierta espiritualidad en el camino hacia la perfección. No son las cadenas lo que atan a los personajes, sino que se basa en la ilusión de que no existe nada más. El Diablo viene a decirnos que todo no se consigue con una voluntad dispersa, la esclavitud de los deseos, el uso de una fuerza vital inmesa en manos no preparadas.
Magnetismo personal, enfermedades que vienen de los excesos, gran actividad mental, sentimientos dispersos, contrario a la familia, sin verdaderas amistades, éxito laboral. Carta activa.
Waite no es un «iluminado» en esta secuencia, ya Jodorowsky establece esta pareja que comentamos en otro post, Los once caminos de realización, de modo que un ángel de luz destaca frente al sol. Un ángel de oscuridad alza una antorcha. El Enamorado evoca unión, evoca el placer de hacer lo que a uno le gusta y la atadura emocional libremente consentida. El Diablo representa la fuerza sexual venida de las oscuras profundidades del ser. Si el Enamorado es social, el Diablo es individual. Se complementan entre libertad y obligación, una vida pasional amorosa, la unión de lo divino y lo diabólico.