Buenas noches Sacerdotisa, he descubierto esta página buscando ayuda y me parece admirable lo que usted hace. Le explico mi caso a ver si usted me puede ayudar: en mi niñez conocí a un chico (veraneábamos en la misma playa), siendo ya adolescentes un día me confesó que siempre se había sentido atraído por mí. Un verano estuvimos juntos (de eso hace ya casi 10 años): fue el último verano que nos vimos. Él me dijo que aquello era imposible por la distancia (éramos muy niños) y nunca más nos volvimos a ver. Rehicimos nuestras vidas, yo durante mucho tiempo he estado atrapada en una relación muy tormentosa (ojalá alguien me hubiera podido guiar porque estaba ciega) y ahora estoy soltera y él por su parte tiene pareja, la madre de su hija. A raíz de yo cortar con mi ex, él se volvió a poner en contacto conmigo (tenemos amigos en común, supongo que se enteraría por ellos). Al principio se preocupaba mucho por mí, hasta que un día, recientemente, me confesó “ojalá pudiera retroceder en el tiempo para cambiarlo todo porque hubiéramos tenido un buen futuro juntos y nos hubiéramos ahorrado mucho sufrimiento“, también me ha sugerido en repetidas ocasiones que me vaya a vivir a su ciudad ya que allí encontraría trabajo, también me dijo “en el futuro podemos estar juntos, a ver lo que nos depara“. Yo estoy muy confundida, él no es nada claro, me tira indirectas que me cuesta descifrar. Yo intuyo que no le va bien con su pareja, pero eso es algo que no es de mi incumbencia, lo que tengo muy claro no voy a estar con alguien comprometido, es contrario a mis principios (sé lo que duele una infidelidad), la cuestión es que él tampoco parece querer algo pasajero conmigo. Desde hace ya varios meses no levanto cabeza, no me concentro en nada de lo que hago, solo pienso en él, en el pasado con él, lo que hicimos mal, y en el futuro, no me lo puedo quitar de la cabeza y es algo que no me deja avanzar, estoy muy confusa y en una situación muy angustiosa. Parece absurdo y ridículo que me coma la cabeza así por alguien que hace más de 10 años que no veo, tampoco puedo hablar con nadie me siento muy sola e incomprendida. En el futuro ¿podremos llegar a ser pareja o debo olvidarme de este chico y sacarlo de mi cabeza? Yo soy V (30/11/1989) y el chico I (03/02/1987). Muchas gracias, besos.
V, es normal que estés confundida y no puedas concentrarte. De nuevo una lectura amorosa, con mucho, las que más me gustan y las que más se solicitan.
Mundo/Juicio
El Mundo pone fin a un ciclo, más que a un ciclo, a una posibilidad, la agota. Pero en el Juicio existe una claridad que a lo mejor no se tenía antes. Lo que debemos analizar es de qué claridad se trata.
En la base del problema, el Mago tiene al otro extremo el Enamorado. Como sabemos, el Mago siempre pone el acento en el aprendizaje, en la juventud, las primeras experiencias donde la magia reside en cada cosa que tenemos al alcance. Si te fijas, este Mago es capaz de revivir lo que había muerto, algo que es consierado Sol/Estrella como arquetipo de pareja. Este arquetipo nos habla de un amor que puede ahogar el uno al otro, uno por celos, otro por apartarse del Mundo. Con esto quiere decir que vuestro recuerdo está siendo atesorado y la función que cumple es para vosotros dos, es decir: no se abre al mundo, el sol solo brilla para la estrella y la estrella quiere el sol para ella sola. Aquí el Enamorado matiza, dos caminos, atracción a sabiendas que no se ha explorado suficiente, ¿y si no es lo que sentimos? En la base del problema, el Mago ha revivido más que nunca este recuerdo. Se considera un problema, por tanto, el Enamorado nos puede dar una primera pista.
Posibles soluciones: El Colgado es una carta complicada, vive el amor platónica y esperando que al final se vea la recompensa. Por desgracia ese estado no debe ser de espera, por mucho que la gente lo internalice así, sino de reflexión y revisión de nuestros principios y directrices para luego, andar, hacer, tomar una decisión inequívoca y trascendente. A este Colgado debería seguir el Juicio, partiendo del Enamorado para culminar el proceso: duda/reflexión/toma de decisión.
A su lado la Justicia, que castiga o premia y no es justa cuando se trata de una compensación y la Templanza. Como ves, cartas estáticas. Otro posible consejo: no hagas nada; la Justicia es fuerte o estable y lo confirma la Templanza.
Salidas: La Torre libera, pero a qué precio, rompe esquemas y apegos, pero de qué apegos, tus ilusiones o la relación con la pareja, que dudo por la fila anterior. La Rueda es aceptar el cambio, ¿pero qué cambio, dar por finiquitada la relación o vivir el giro de esa rueda? Debemos ser cuidadosos en el consejo que vayamos a dar, porque quien nos pregunta es entre otras cosas no tiene clara la cuestión. Para rematar, la Emperatriz como cúspide. Aunque en esta lámina sea madre es tu propia representación. Carta del proyecto, ilusión, motor sexual y con mucho por explorar.
Entonces, ¿qué nos recomiendan?
Torre/Justicia
La Fuerza y el Carro de nuevo aluden a un arquetipo donde prima la animalidad, que puede entrar en conflicto y priman antes que el espíritu. El encuento pasional es desbocado aunque ella intente controlar su instinto él no podrá, y el encuentro espiritual puede no producirse. Salvo que ella renuncie y le acompañe en su viaje, no sobrevivirán y como influencia presente, el Diablo nos ata pasionalmente, emocionalmente. El Mundo en contra es la imposibilidad de culminar o evolucionar y él, Papa, se mantiene como padre y esposo, así que lo te ofrece es Mago/Enamorado, una aventura que no se sabe por dónde saldrá. Creo que él aparentemente deja la pelota en tu tejado, por la otra tirada, pero enteramente depende de él y no parece querer romper su compromiso a priori. Sabes, me pueden las personas que crean esa duda o esa angustia sin renunciar a su estatus, esperando que la parte libre acepte por completo el «cargo». Ahora bien, hay maneras de vivir las cosas, dejándolas pasar o explotarlas hasta sus últimas consecuencias. Creo que esa Torre alerta sobre la necesidad de romper ligaduras, que tienes ya mediante el Diablo.







































Te dibujas suspendida en el aire en espera de que la acción dirigida del Carro haga tu realización. El Mundo, estático, no acompaña al Carro que sí sabe hacia dónde se dirige.























Consulta de Tarot de pago
Tarot del día
Tarot del Sí o el No