Seguimos hablando del tiempo, de su cálculo, de la prontitud o retraso de los acontecimientos previstos en una consulta. Este tema lo hemos abordado desde varias perspectivas, sólo la práctica y la lectura de múltiples consultantes y circunstancias nos harán llegar a un buen resultado. Recordamos algunos aspectos de forma general como son la correlación con los palos de los arcanos menores como son estos:
Copas =Días
Pentáculos/Oros =Semanas
Bastos =Meses
Espadas Años
Aquí no hay un criterio uniforme, ni siquiera por mí misma porque en diferentes casos me encontré con que los bastos me indicaban días, suele ser con números cortos, tales como 1, 2 y 3 y en otras meses. Es por esto que sirve de orientación y debe leerse contextualizado. Se recomienda utilizar todos los arcanos, el mazo entero para dibujar sucesivos detalles, cualidades, tiempo, rapidez, felicidad o no…
Para conocer el momento del día o la estación del año
Bastos = Mañanas = Primavera = Este
Copas = Medio día = Verano = Sur
Pentáculos = Atardecer = Otoño = Oeste
Espadas = Noche = Invierno = Norte
Expusimos los tiempos implícitos en los arcanos mayores, así como la duración de la previsión, ya que es completamente distinto enfrentarte a un Mago que a un Ermitaño.
Otro aspecto muy importante es el que concierne a las cartas activas o pasivas en relación a la previsión del tiempo, ¿qué nos aporta esta distinción?
Pues bien es muy importante saber la cualidad de los arcanos. Veo como sabéis manejar conceptos básicos e incluso complicados en los Mayores, pero no mucha de la información que aporta. Pensad que es posible establecer una lectura completa solo con ellos pero hay que conocerlos profundamente, no podemos quedarnos con su superficie ni con miedo a que aparezcan en las lecturas (Muerte, Torre, Loco).
Entendemos por cartas activas las que llevan implícita una acción, algo que sucederá sin que pueda evitarse: Mago, Emperatriz, Emperador, Carro, Diablo, Torre y Loco. Indican que el resultado pronosticado está en camino y se producirá con cierta prontitud.
Las cartas pasivas, por el contrario, definen una actitud receptora y no emisora, para conocer algo que pueda pasar si no actuamos en contra o en consecuencia, advierte de sucesos, errores que pueden ser remediados, situaciones estancadas en las que el consultante bien puede omitir una acción, retrasar el pronóstico, es, sin duda, en estas situaciones en que es particularmente complicado aconsejar adecuadamente a quien nos pide orientación: Papa, Enamorados, Ermitaño, Rueda de la fortuna (aquí hay discordancias), Fuerza, Colgado, Muerte, Templanza, Luna, Loco.
Por último, hay cartas denominadas «neutras«, quienes ven en ellas la posibilidad de dos o más soluciones dependiendo totalmente de la voluntad del consultante, mientras que en los dos casos anteriores se definen el «querer actuar», el «no poder actuar» o la última vía «rebelarse contra el Destino». De manera que se entiende que si bien hay casos en que no puede hacerse nada y de nada sirve rebelarse, por ejemplo, cuando la Torre significa una enfermedad grave y crónica o de difícil curación, hay otros en que no sólo sirve hacer sino que se hace bien en rebelarse, como la Justicia, cuando indica que el consultante debe luchar y acaso perder para ganar otro valor más alto, la dignidad, el ideal de equilibrio. En estos caminos filosóficos hay que entrar necesariamente cuando acudimos al Tarot, ya que en ocasiones no hay que preguntar por el futuro amoroso sino si se será feliz o no en pareja, si la soledad es aconsejable, si una persona no ha de seguir los cánones iguales para muchos. Hay que formular las preguntas de manera sencilla, clara y sincera, porque el Tarot no prejuzga, pero no merece ser insultado. Cuando nos vemos obligados a pedir disculpas, no nos importa el daño causado, sino la vergüenza de ser cazados.
Pues bien, como cartas neutras se consideran: Papisa, Justicia, Estrella, Luna, Sol, Juicio, Mundo y Loco. Algunas se repiten y pueden participar de las tres, dependiendo del significado que alcancen en la lectura.
Seguimos con el tiempo; cuando no sepamos exactamente la previsión, hay que observar la mayoría de cartas, si se trata de muchos arcanos mayores o de un palo concreto, del significado general (positivo o negativo), de las cartas concretas si se refieren a números cortos o bien ejemplifican finales de ciclos (8, 9 y 10).
Además, en casi todas las lecturas hay implícitas una tendencia de tiempo;
En la Cruz celta, la posición 3 que ha de leerse en relación con la 6 y la 10, ya que la meta o destino (anticipa una respuesta) junto con la influencia futura nos da el resultado concreto o posición 10.
En la Cruz Mágica, de las cartas 8 a 13 se leen doce meses, de modo que las tres primeras cartas nos hablan de los primeros 6 o las siguientes de los restantes meses.
En las lecturas de futuro inmediato, noticias, destino o suerte propuestas por Margarita Arnal, se hace referencia siempre explicita al tiempo dado que ella plantea obstáculos inmediatos (dos meses vistas) y futuros, 6 meses, un año.
En la Cruz simple, la carta número 5 o de resultado, incluso en ocasiones la 4.
Las lecturas presentan modificaciones de tiempo, eso lo hemos dicho muchas veces, ya que cuando se pregunta no se sabe qué va a ocurrir. Un ejemplo muy sencillo y muy difícil de identificar a simple vista:
Un empresario pregunta por sus proyectos, viajes, y en una de las preguntas aparece, en una cruz celta, el Rey de bastos con el 10 de espadas. A mí personalmente, el 10 de espadas me alerta sobre un hecho sobrevenido, que no puede evitarse, de mal augurio, como una Torre. Enseguida te pones alerta, quieres explicar por qué ese proyecto no se va a realizar sin causar angustia en quien pregunta. Después de un tiempo en saber que no sucedería pero no poder dar una explicación, ésta vino por sí sola: la feria objeto se suspendía por falta de presupuesto, de modo que significaba la «muerte» por parte del gestor (rey de bastos) en ese proyecto, sin visos de volverse a celebrar.
En este punto, hay veces que no formulamos bien la pregunta o no utilizamos la lectura correcta, por ello os expongo muchas para que vayáis encontrando la vuestra, la que os haga encontrar una consciencia y camino óptimo en el manejo del Tarot. La intuición es muy importante pero igual o más la disciplina. No pueden lanzarse 3, 6 o 10 cartas sin atribuir posiciones, contextos y un mínimo sentido, a no ser que tengáis el don de la videncia absoluta y echar esas cartas sea un mero transmisor.
Las preguntas son: cuál será mi futuro, debo hacer esto, qué me aconsejáis que haga, qué puedo hacer para favorecer un resultado… Ahora bien, hay que ser consecuentes. Si preguntáis, no hay retorno.