
Es fundamental que exista una ética en el Tarot. Quien se prepara para su estudio es muy importante que adquiera un compromiso ético. Mediante la lectura del Tarot tendrá recursos para ver el mundo interior de las personas e intervenir en él. Debería proponerse un auténtico código deontológico en estos aspectos.
Todo buen profesional debe basar su trabajo en conductas éticas y en especial, por razones obvias, quienes tienen que ver con lo interno del Ser, con el alma humana. Debe hacerlo limpio de corazón, con intención de servicio, de cumplimiento de misión y apoyo. Desde su formación, quien incursiona en el Tarot debe seguir líneas éticas de conducta.
Ser sincero a la hora de interpretar y «diagnosticar» no significa ser imprudente o cruel. Ser sincero es sinónimo de decir la verdad, tal como ésta se revela. Sinceridad y respeto es una combinación que te permite decir lo que debes decir sin perjudicar, sin emplazar u ofender. Los sicólogos llaman a esta forma de comunicación ser «asertivos». Es ético anunciar en consulta los acontecimientos que el tarot advierte, agradables o no. La información no te pertenece, eres sólo un «canal», un «traductor», por lo tanto no decides qué decir. Lo que sí decides es cómo hacerlo. Asume la responsabilidad acerca de cada palabra que digas y de cada consejo que des.
Por qué a unos se lee con mayor claridad que a otros…
Es difícil exponer una postura clara y docta, realmente no lo sé. Sé que hay personas muy constructivas o positivas y otras en que la duda y el temor atenazan sus vidas. Hay quienes desean saber y quienes no saben cómo reaccionar ante una verdad. Un deseo manifestado con mucha fuerza logra traspasarse inundando la lectura y ocultando la verdad. Si el Tarot es un lenguaje, sería equiparable a leer frases escritas con «mala letra«.
Lo mejor que puede sucederte al leerte el tarot es que si lo conoces en profundidad, tienes una buena herramienta tanto de orientación como de consejera que puede guiarte tanto en tus meditaciones como en ciertos momentos de tu vida siendo de una gran ayuda, sin olvidar su parte sanadora y protectora que aunque menos conocida no es menos valiosa.
Lo peor es la obsesión que en ocasiones afecta a la gente que pretende que las cartas les solucionen los problemas a los que no se quieren enfrentar abiertamente, cuando eso es imposible. Las cartas solo pueden ayudar aconsejando en cómo y a qué te debes enfrentar para salir lo mejor posible de una situación adversa. Pasividad y resistencia del consultante así como extremo optimismo (si te lees las cartas algo cambia) no son buenos amigos para una interpretación.
No es aconsejable la dependencia que por extremada inseguridad sufren algunas consultantes, manifestada tanto hacia las cartas como hacia el tarotista y que posiblemente a menudo deberían ser tratadas a través de un psicólogo u otra terapia.

Examinemos algunos mitos sobre el Tarot
“La baraja de tarot y la tirada de cartas predicen el futuro”
No es difícil predecir el futuro cuando se notan comportamientos recurrentes en las personas. .Sin embargo, el tarot y la tirada de cartas hacen más que eso; el tarot, por medio de la tirada, no predice el futuro, ofrece posibilidades de actuación al consultante, incidiendo en posibles recursos de éste ante un hecho de índole negativa, ofreciendo esperanza en un proceso evolutivo personal.
“El tarot proviene del antiguo Egipto”
Lo más temprano que el tarot puede identificarse es en el siglo XV en Italia; no se conocen pruebas fehacientes de su existencia antes de esto. Algunos dicen que la baraja tuvo sus orígenes en China o India, pero esto también son especulaciones sin fundamento.
“Sacar la carta de la muerte en la tirada de cartas indica que alguien va a morir”
La carta representa el cambio y la evolución; sin embargo, nunca podemos negar la posibilidad de que signifique la muerte, siempre acompañadas de caras que maticen ese significado y se encuentre vinculado a una figura, un arquetipo que podamos describir.
“Leer el tarot implica entrar en el ocultismo”
La palabra ‘oculto’ simplemente significa ‘escondido’, por lo que se puede decir que una tirada de cartas es oculta pues trata de revelar lo que está escondido., nada que ver con lo satánico.
“La tirada de cartas personal (uso personal del Tarot) trae desgracia”
Los tarotistas profesionales saben que esto no es cierto, sin embargo, siempre se dice, probablemente porque estos evitan tirar e interpretar sus propias cartas. No lo hacen porque atraiga la desgracia, mas porque es bastante inefectivo. Una buena tirada presenta tres partes; el consultante, el lector y la baraja. El lector actúa como parte objetiva, transmitiéndole al consultante lo que las cartas muestran, sin segundas intenciones ni deseos de recibir un mensaje específico. Es difícil ser objetivo cuando uno mismo se está interpretando una tirada de cartas. Pero reivindicamos el uso personal del Tarot
“Se debe tener habilidad psíquica para leer el tarot”
Todo el mundo puede aprender a leer el tarot en uno u otro grado. No se necesitan poderes psíquicos, ya que toda la sabiduría se encuentra en la baraja y sus significados, y estos han sido desarrollados a lo largo del tiempo. De hecho, un psíquico no necesita del tarot. El tarot funciona mejor cuando nos deshacemos de nuestro preconceptos y sentimientos sobre un problema y simplemente dejamos que las cartas nos hablen. Ocurre que requiere conocimiento y paciencia, lecturas que se realicen a un número importante de personas totalmente diferentes para enriquecer la perspectiva.
“Nadie debe tocar su baraja”
Algunos tarotistas no permiten que otros toquen su mazo de tarot; ni siquiera cuando están tirando las cartas a otra persona, dejan que esta las mezcle. Esta actitud, muchas veces, proviene de la necesidad personal de sentirse, uno y su baraja, como algo en extremo especial. Es un mecanismo de control, por así decirlo, y va contra el espíritu del tarot, que promueve la apertura para compartir y entender. El permitir que el consultante mezcle las cartas le hace sentir parte del proceso y le ayuda a enfocarse en el problema que le perturba.
“La tirada de cartas sirve para hacer encantamientos o afectar a otros”
A veces se cree que el tarot puede hacer que las cosas sucedan en vez de predecirlas; que puede influenciar la vida de otros, ya sea para bien o para mal. Esto está muy lejos de ser cierto, ya que las cartas solo brindan entendimiento. Nada dice que estas tengan un poder mayor al de ofrecer revelaciones. De hecho, muchas veces la tirada de tarot nos confirma que tenemos tan poco control sobre nuestras propias vidas en este momento que no podemos perder el tiempo preocupándonos por otros.
“Diferentes barajas producen diferentes lecturas”
A pesar de ser muy subjetivo, esto no tiene mucha lógica. Sin importar la baraja, el simbolismo adquirido luego de siglos es el mismo. Por supuesto, algunas personas se sentirán más identificadas con un tipo de baraja y otras con otro, y cada quién tendrá preferencias en cuanto a las imágenes, por lo que, cuanto más a gusto se sienta el consultante, más propicio será el ambiente para una tirada positiva. Este mito puede haber sido propagado, incluso, por los fabricantes de barajas. Personalmente uso varias barajas en la misma lectura para realizar unas solo con arcanos mayores, otras mezcladas…
“Es peligroso recibir muchas tiradas de cartas”
Se cree que quienes se obsesionan con el tarot y buscan tirada tras tirada, atraen mala suerte y hasta corren el riesgo de pasarse de la raya. Esto puede ser cierto en la medida en que buscar tanto consejo pueda ser señal de una eminente crisis, pero estas personas ya deben haber estado en el límite, de todas formas. Lo importante es entender que todo exceso es dañino y solo lleva a la confusión y embotamiento.