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jue08oct

Psicomagia

Escrito en psicomagia

La psicomagia es una técnica curativa desarrollada por Jodorowsky. Dicha técnica combina el psicoanálisis, el chamanismo y el teatro.

La esencia de dicha técnica consiste en la idea de que el inconsciente puede ser curado mediante un acto de tipo simbólico. Jodorowsky afirma que los actos simbólicos son asumidos como reales por parte del inconsciente.

Jodorowsky ha escrito libros al respecto, y ha conferenciado lo suficiente como para conocer la esencia de su método, muy interesante y novedoso. Sin embargo, Jodorowsky afirmaba que sólo él y los miembros de su familia pueden practicar satisfactoriamente su método.

En este sentido, al tratarse de algo de lo que sólo puede opinar Jodorowsky, el discurso quedaría cerrado.

Personalmente sin embargo veo que algunas partes de su método son muy útiles y en bastantes ocasiones las he empleado de forma muy eficaz. Al no admitir Jodorowsky que nadie practique su método, no sé si es correcto enunciarlo como psicomagia o si puedo opinar al respecto. De ahí que lo que exponga a continuación será mi interpretación de la Psicomagia, que es diferente en algunos puntos a la de Jodorowsky.

La idea básica del sistema es fácil de entender. Tenemos un problema, o un miedo, que necesitamos solucionar pero ante el que no encontramos solución. Según Jodorowsky, puede ser tratado y curado mediante la psicomagia. En mi opinión, habrá casos en los que se pueda tratar y casos en los que no. Él entiende que es un método infalible para grandes problemas, personalmente lo veo más como un método eficaz en situaciones concretas, no es el único y para muchas situaciones es mejor el trabajo de un psicólogo o psiquiatra.

¿En qué consiste el tratamiento psicomágico? La persona con el problema se enfrenta a él en un plano simbólico, y este enfrentamiento puede liberarle definitivamente de su mal. Veámoslo con un ejemplo:

Una mujer que había sufrido abusos sexuales por parte de su abuelo, tenía un miedo y rechazo patológico hacia los hombres y agorafobia. Como solución, Jodorowsky propone un acto de psicomagia, en este caso, que se vistiera de prostituta:

“Vistete con ropa muy ceñida, sexy, con gran escote, se provocativa para los hombres, una peluca rubia de melena larga y sal a la calle a llamar la atencion así vestida…”

En el anterior enlace describen la dificultad de esa persona para aceptar el tratamiento propuesto y al final el éxito conseguido al respecto. La mujer, al enfrentarse a su miedo, de forma simbólica, consiguió eliminarlo de su inconsciente.

El método psicomágico le obliga a hacer lo que teme hacer, de forma figurada. Nunca quiere vestir llamando la atención, le produce un gran rechazo que la miren. De esta forma se enfrenta a esos miedos: los provoca y se da cuenta de que al teatralizar su situación, no es tan terrible como su mente le estaba diciendo.

La postura de Jodorowsky ante la psicomagia es la de que el paciente debe plegarse a la opinión y el tratamiento sugeridos, debe tener fe en el método propuesto, aunque dude de su eficacia o incluso le parezca ridículo.

En ese punto estoy en total desacuerdo, es más, en numerosas ocasiones intento sugerir a las personas que se preparen su propio tratamiento. No es tan difícil, al menos para algunas personas. En algunos casos les asesoro o doy ideas, pero prefiero que entiendan el método y elijan una experiencia que les sirva plenamente en su situación personal. Hay veces en que el tratamiento ha de venir forzosamente desde fuera: ya sea por falta de visión por parte del Consultante o porque el remedio deba venir por fuera de una opinión exterior.

Jodorowsky propone emplear la psicomagia en la curación de traumas psicológicos graves. A mi ese terreno me parece más adecuado para los psicólogos y psiquiatras. Veo la psicomagia un camino útil para la solución de problemas más mundanos.

A veces nos atrapamos en comportamientos patológicos, que son fáciles de corregir. El acto psicomágico sirve como compromiso de cambio. Como muy bien dice Jodorowsky, un acto vale mil veces más que cientos de palabras. Podemos prometernos el cambio, pero un acto físico tiene mucha mayor transcendencia en el mundo real.

Un ejemplo personal era el de una persona que me consultaba porque tenía problemas para encontrar trabajo. Había enviado su curriculum a numerosas empresas y apenas si tenía entrevistas, y de tenerlas el resultado siempre era negativo. Se encontraba en un estado de ánimo muy bajo.

Como véis, aquí no hay ninguna enfermedad ni trastorno. Insisto que ese terreno es para los médicos. Pero ante un problema que parece pequeño, y que a esa persona sin embargo le supone un gran pesar, la psicomagia resultó muy útil.

Tras reflexionar sobre este caso, el acto de psicomagia que sugerí fue el de asegurar el éxito de una entrevista, aunque fuera un trabajo que no le interesara. Era una mujer con estudios superiores que aplicó para algunos trabajos en la hostelería, en la que tenía alguna experiencia laboral pero aspiraba a algo mejor.

En este caso las entrevistas tuvieron un resultado satisfactorio y consiguió que la aceptaran para dos empleos, que ella rechazó.

Este acto le sirvió para recuperar parte de su maltrecha confianza y para posteriormente conseguir un empleo acorde a lo que buscaba.

Como podéis ver el acto no tiene nada de esotérico ni misterioso. Es hacer que nuestros miedos se marchen, mostrándoles el camino hacia el fracaso que temen o el éxito que no consiguen ver.

En muchos casos los actos de psicomagia pueden resultar extravagantes, en ese sentido los de Jodorowsky superan de largo los que suelo sugerir, pero también es lógico cuando sus pretensiones son mucho mayores. Aunque no creo que consiga siempre el alcance que desea. El defiende el sistema contra las fobias, yo lo veo eficaz contra los miedos comunes, alejados de la enfermedad pero presentes y enemigos de nuestra felicidad.

A mi no me gusta dar falsas esperanzas ni prometer curaciones que no puedo garantizar. Los métodos de psicomagia pueden funcionar, pero exigen una actitud activa por parte del consultante. De ahí que él deba ponerse en marcha y representar su miedo.

Una situación puede ser propicia para un acto curativo. La representación teatralizada del problema, bien guiada, puede servir para solucionar el problema. En esto consiste la psicomagia.

Para que funcione, no debe realizarse como un juego, sino como una representación teatral. Hay que fingir ante los demás y llevar a cabo lo que se propone inicialmente, sin modificaciones que lo hagan todo más cómodo. No hay que esperar que las personas que nos rodean entiendan el tratamiento por lo que a veces son actos que hay que realizar puntualmente y sin que los demás sepan nada.

Otro ejemplo es el de una persona que estaba convencida de que le habían hecho un conjuro maligno, sin que hubiera pruebas verdaderas al respecto.

En este caso la actuación de psicomagia implicó que esa persona realizara un ritual contra quien creía haberle maldecido. El conjuro de vudú implicaba degollar un gallo. La repugnancia de los pasos a realizar acabaron convenciéndole de que no era tan sencillo como parecía eso de realizar un conjuro contra otra persona. Terminó entendiendo lo erróneo de su miedo, aunque el coste fue la vida de un pobre gallo.

En este sentido, así funciona la psicomagia.

Aunque nuestros miedos puedan parecernos muy sofisticados, casi siempre son fruto de la inseguridad y el miedo al fracaso. De ahí que a menudo el acto psicomágico no tenga otra forma que el enfrentamiento a situaciones ridículas o de gran inseguridad. La teatralización y el entorno controlado (una situación que nos da miedo pero que podemos representar en un caso sin tanto riesgo) son fundamentales.

Otro ejemplo podría ser el de una persona que tenga mucho miedo al fuego. Insisto una vez más, para las patologías y fobias están los profesionales del ramo. Pero todos conocemos miedos que nos incomodan pero que no son tan grandes como para llamarlos fobias. Un acto psicomágico podría ser el de crear en una habitación un círculo con alcohol de quemar (sin nada peligroso cerca y ojo que este ejemplo es figurado y no lo recomiendo a nadie).

Si la persona que quiere vencer ese temor se mete dentro de ese círculo (de suficiente amplitud) y lo enciende, se enfrentará en primera persona a ese miedo, pero en un entorno controlado. El fuego se apagará solo cuando se consuma el combustible, sin que suceda nada. Y esa persona habrá podido afrontar su temor.

Para reforzar el acto de enfrentamiento al temor, el Consultante podría estar desnudo ante ese fuego. El simbolismo queda reforzado: uno se enfrenta desnudo a su miedo, y es capaz de vencerlo, sin ningún tipo de ayuda exterior.

Espero que os haya quedado más clara la idea de la psicomagia, pero ante cualquier duda, podéis y debéis usar los comentarios y trataré de responderos lo mejor que pueda.