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La paradoja del tiempo como vehículo para una interpretación enriquecedora

Escrito en Lectura de Tarot

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Una de las cuestiones más difíciles que os podéis enfrentar ante una interpretación y más demandada de los consultantes es ¿cuándo sucederá?

Hemos abordado esta cuestión desde muchas perspectivas, tanto en los arcanos mayores como los menores que podréis encontrar indagando un poco en la página. Son importantes la esencia de cada carta (activa, pasiva o neutra), la previsión concreta de cada arcano (mes, tiempo para que se desarrolle el hecho) y su posición concreta (el Sol en el presente es negativo y el Mundo obstaculiza lo que se pregunta). Todo eso es muy importante y con la experiencia no hay que pensar mucho porque el Tarot habla, así que hoy añado un punto más:  La Paradoja del Tiempo de McTaggart. No es otra cosa que el distinto punto de vista sobre el tiempo. Me diréis, «hombre, Victoria, no, las cosas pasan cuando pasan». No, no es tan simple.

Hay dos puntos que os harán avanzar de forma increíble como intérpretes: saber qué escollo emocional se esconde tras cada persona para determinar su éxito o fracaso y el punto de vista del consultante u objeto de la consulta.

Poniendo un ejemplo: ¿cuándo dirías que se rompe una relación: cuando el Tarot señala que no avanza o cuando te lo dicen inequívocamente? ¿Y si no te lo dicen? ¿Y si hay que separarse antes para luego romper definitivamente?

Esto se ve en lecturas en que el consultante no admite el desenlace y espera que algo pueda cambiar. No suele ocurrir cuando ves claramente ese trasfondo del que os hablo. No importa cuándo, sino el qué y por supuesto el por qué, así como el receptor.

El filósofo británico John McTaggart Ellis (1908) postuló que nuestra concepción tradicional del tiempo como una sucesión de hechos pasados, presentes y futuros es contradictoria y por lo tanto irreal.

Los hechos pueden ser calificados como pasados, presentes y futuros con relación a la experiencia personal de un observador, en cuyo caso la denominación que aplica McTaggart es la de «serie A» de hechos en tal ordenación temporal. Pero los hechos también pueden tener una fecha o momento por referencia a otros hechos; es lo que él llamó la «serie B» de sucesos en el tiempo.
De manera que según la posición del observador un determinado hecho podrá ser pasado, presente o futuro, pero independientemente de dicho observador será anterior, contemporáneo o posterior a otro hecho. La batalla de Covadonga tuvo lugar el año 718 después del nacimiento de Cristo. Esto sería una ordenación temporal en la «serie B». Pero en la «serie A» podría decirse que en el año 719 era un hecho pasado, en 718 era un hecho presente y en 717 era un hecho futuro. De manera que un mismo suceso, la batalla de Covadonga, es a la vez un suceso pasado, presente y futuro.

Si en una lectura aparece el Mundo en posición presente es un gran obstáculo que no debe ser simplificado. Porque, no sólo te comunica que no se realizará sino que no es posible por el punto de vista del consultante, ya sea del concepto y de su propia evolución.

Por eso no me supone nada que en una lectura se prevea que sí o no sucederá algo. ¿Y si deseo que suceda y eso supone que otro evento sincronizado traerá tristeza? Es lo que más cuesta separar a la hora de tratar con futuros intérpretes. No comuniquéis solo el qué o el cuándo, sino el qué, el cómo, porque de forma indudable el éxito es inmejorable cuando se ha fallado antes.

 

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